Hoteles en Madrid

La capital
de España está situada en el corazón de la península, en pleno
centro de la meseta castellana, a 646 metros de altitud sobre el
nivel del mar y supera los tres millones de habitantes. Se trata de
una ciudad cosmopolita, centro de negocios, sede de la
Administración pública central, del Gobierno del Estado y del
Parlamento Español y residencia habitual de los monarcas.
Ocupa un primer orden en el Sector bancario e industrial; este
último se desarrolla principalmente en la periferia sur, donde se
concentran importantes empresas textiles, alimentarias y
metalúrgicas, entre otras. Madrid se caracteriza por una intensa
actividad cultural y artística y una vida nocturna muy activa.
La ciudad que conocemos tuvo su origen en los tiempos del Emir
musulmán Mohamed I (852-886), que mandó construir una fortaleza en
la orilla izquierda del río Manzanares. Fue objeto de disputa entre
los reinos cristianos y musulmanes, hasta que fue conquistada por
Alfonso VI en el siglo XI. A finales del siglo XVII se construyó una
muralla para dar cobijo a los nuevos arrabales, cuyo trazado
coincidía con las actuales Rondas de Segovia, Toledo y Valencia. En
el XVIII, bajo el reinado de Carlos III, se trazaron las grandes
arterias de la ciudad como el Paseo de la Castellana, el Paseo de
Recoletos, el de El Prado y el de Las Acacias.
José Bonaparte, a comienzos del XIX, acometió la reforma de la
Puerta del Sol y sus alrededores. La Gran Vía se abrió y urbanizó a
comienzos del presente siglo. En la década de los 50 se llevó a cabo
la prolongación del Paseo de la Castellana; se levantaron modernos
edificios donde radican las más importantes empresas del mundo
financiero. Lo que hoy queda en pie del pasado más lejano son
fundamentalmente construcciones barrocas y neoclásicas de los siglos
XVII y XVIII como la Plaza Mayor, el Palacio Real y otras que se
detallarán a lo largo de los recorridos por la ciudad.
Madrid, capital de España, ha ofrecido desde hace varios años una
muy buena oportunidad para poder disfrutar en español de las más
importantes obras, pero han sido especialmente los musicales los que
han tomado, desde hace poco más de cinco años, la fuerza necesaria
para poder demostrar el empuje e interés que pueden tener entre el
amplio público.
Tradición, vitalidad, arte, diversión y majestuosidad. Basta con
darse una vuelta por el centro de Madrid para sentir el dinamismo y
la alegría que desborda la capital, una urbe acogedora y de carácter
abierto, en la que vive gente llegada de todos los rincones de
España. Madrid dispone de una variada oferta artística, fruto de los
diferentes estilos que han dejado su huella a lo largo de los
siglos.
Desde los restos de la antigua muralla árabe, pasando por
pequeñas iglesias de estilo gótico hasta las primeras obras del
Renacimiento, Madrid recoge en su desarrollo muy ricas y variadas
obras artísticas. Madrid debe su denominación al nombre árabe de
Magerit (“madre de las aguas”), con que se bautizó la fortaleza que
en la orilla del río Manzanares hizo construir el omeya de Córdoba,
Muhammed (823-886). A pesar de que la ciudad creció bajo dominio
árabe durante doscientos años, de esta presencia sólo se conservan
algunos restos de muralla y alguna torre convertida posteriormente
en campanario. La llegada de los Austrias, a partir del siglo XVI y
en su Mayor apogeo en el siglo XVII, marca el inicio de la
monumentalidad que ha dado una de las zonas más renombradas en la
capital –el llamado Madrid de los Austrias- en la que destacan,
además de la Plaza Mayor, multitud de rincones, iglesias y
conventos, llenos de sabor y arte. Las austeras fachadas de este
estilo barroco, contrastan con los lujosos interiores de los
palacios.
El siglo XVIII dejó su huella neoclásica en el espléndido
conjunto del Palacio Real, Jardines de Sabatini, Campo del Moro, que
se encuentran en el centro de la capital. La iglesia de San
Francisco El Grande, las fuentes del Paseo del Prado, el Puente de
Toledo, el Museo del Prado o la Puerta de Alcalá, son también
muestras espléndidas de este estilo.
El Madrid más moderno y vanguardista lo encontramos en las zonas
del ensanche en sus dos grandes ejes, la Gran Vía y el Paseo de La
Castellana. La Gran Vía, que se inició a principios del siglo XX, es
hoy centro comercial, de diversión y de establecimientos hoteleros.
En el Paseo de La Castellana, que cruza la ciudad de norte a sur, se
encuentran algunos de los más elegantes hoteles de la capital, junto
a empresas que han situado sus sedes en modernos y vanguardistas
edificios. Siendo importante el legado arquitectónico que ha
recibido Madrid, sin duda, su gran riqueza artística se encuentra en
las pinacotecas. Tres museos, situados muy cercanos entre ellos, han
configurado el ya conocico como Paseo del Arte. Son el Museo del
Prado, el Museo Thyssen Bornemisza y el Museo Nacional Centro de
Arte Reina Sofía.
El Museo del Prado está considerado por muchos expertos como la
primera pinacoteca del mundo, ya que posee la colección más
importante y completa de los siglos XVI, XVII y XVIII, con las
mejores obras de las escuelas italiana, flamenca y española. En el
Museo del Prado se encuentran obras de artistas como El Bosco,
Rubens, Goya, Velázquez, Murillo, Fra Angélico, Botticelli, Tiziano,
Rafael, Watteau, Tintorretto, El Greco, Ribera, Zurbarán...y un
largo etcétera que pueden contemplarse junto a una magnífica
colección de escultura clásica. El Museo del Prado ofrece visitas
privadas guiadas para grupos, fuera del horario de apertura al
público, que hará inolvidable este encuentro con el arte.
El Museo Thyssen Bornemisza alberga una colección privada, cedida
definitivamente a la capital en 1993, que es calificada como la más
importante por ser una muestra muy representativa de un amplio
periodo, ya que acoge desde obras primitivas de la pintura del siglo
XIII hasta las vanguardias del siglo XX. Durero, Tintoretto, Degas,
Kandinsky, Goya, Cezanne, Matisse, Dalí, Miró, Picasso o Renoir, son
algunos de los artistas que forman parte de esta colección. Finaliza
el Paseo del Arte en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía,
famoso por albergar el Guernica de Picasso y por su colección de
pintura contemporánea, fundamentalmente española.
La importancia de las tres grandes pinacotecas ha eclipsado
injustamente la gran riqueza y variedad de museos que se encuentran
en Madrid. Si el viajero dispone de tiempo, tiene la oportunidad de
elegir entre decenas de opciones. Desde otras pinacotecas de gran
interés como la Real Academia de San Fernando, hasta los museos
municipales o los temáticos, como el Museo Romántico, el Museo del
Ferrocarril, el Museo Naval, el Museo del Ejército, el Museo de
América, el Museo Arqueológico Nacional, el Museo Nacional de
Ciencias Naturales, etc.
Madrid cuenta asimismo con un conjunto de palacios y monumentos
que constituyen uno de los patrimonios más importantes de la
historia de occidente. Patrimonio Nacional es el organismo encargado
de la custodia de estos bienes del Estado afectados al uso y
servicio del Rey, así como de la administración de conventos y
monasterios fundados por los reyes a lo largo de los siglos. De gran
riqueza artística, su formación ha sido durante siglos motor de la
cultura de España. Este conjunto, abierto al público, está compuesto
por el Palacio Real de Madrid, el Panteón de Hombres Ilustres, el
Monasterio de las Descalzas Reales, el Real Monasterio de la
Encarnación, el Palacio Real de El Pardo, el Palacio Real de
Aranjuez, el Real Monasterio de El Escorial, la Casita del Príncipe
de El Escorial, la Casita del Infante de El Escorial y la Abadía
Benedictina de la Santa Cruz del Valle de los Caídos. |